miércoles, 9 de marzo de 2011

La Maravillosa cordillera de los Andes

...La ultima travesía del verano.

desde la cuidad podía apreciarse de manera impactante la majestuosidad de los volcanes nevados del norte de Chile  a raíz del invierno altiplanico, que decidimos con N iniciar la aventura de acercarnos lo más posible a los volcanes, tomamos la ruta de paso de jama (excelentes condiciones de carretera) y comenzamos a maravillarnos con  las múltiples y diversas imágenes del ascenso. nos maravillamos una vez más, y por mi parte podría decir que es  uno de los lugares mas bellos que he conocido (hasta el momento). la variedad de sensaciones, colores, y emociones fueron las protagonistas esta vez, comenzamos el camino con un sol radiante, nos impresiono la lluvia, nos impacto el granizo y finalmente le montaña nos regalo la nieve..... no mas palabras.... solo vean disfruten, y como dije en otro sitio de este mundo civernético.....
" para los que se enamoren y vayan, cuiden esta hermosa reserva natural para poder mostrárselas a nuestros hijos"

nota: algunas fotos fueron tomadas por mi maravilloso N















EL DULCE MILAGRO

¿Que es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.

Y voy por la senda voceando el encanto
y de dicha alterno sonrisa con llanto
y bajo el milagro de mi encantamiento
se aroman de rosas las alas del viento.

Y murmura al verme la gente que pasa:
"¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas
y las va agitando como mariposas!"

¡Ah, pobre la gente que nunca comprende
un milagro de éstos y que sólo entiende
Que no nacen rosas más que en los rosales
y que no hay más trigo que el de los trigales!

Que requiere líneas y color y forma,
y que sólo admite realidad por norma.
Que cuando uno dice: "Voy con la dulzura",
de inmediato buscan a la criatura.

Que me digan loca, que en celda me encierren
que con siete llaves la puerta me cierren,
que junto a la puerta pongan un lebrel,
carcelero rudo carcelero fiel.

Cantaré lo mismo: "Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen".
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia 
de un inmenso ramo de rosas de Francia!