lunes, 13 de junio de 2011

...un pequeño recuerdo...

Hay de cosas, que no se dicen de boca,
Ni se miran de ojos, ni se toman con firmeza,
Hay de abrazos que se anhelan más que tiempo,
Y razones que enmudecen como un puñado de tristeza.

Miré yo, tu cara dormida
El rio oscuro cayendo, rozando tu frente;
Quieta y muda conocí lo pálido de la muerte,
Lánguida boca, de habla pasiva.

Como un árbol mecido, con ramas largas,
Tu temple y tu silencio me tomaron,
De pálidos latidos quede envuelta,
Y tenues respiros me colmaron.

Hoy no hablo, no oigo, no pienso,
Hoy brilla mi sangre y late mi cielo,

Y me quedo en el núcleo, 
el centro del bosque,
Entre esa mustia bruma, 
y ese todo silencioso..