domingo, 17 de octubre de 2010

yo y el sol

..y ahí estaba yo, fusionada con la tierra, emergiendo del sol
Ahí estaba yo, quieta y muda, como una caracola fosilizada;
Estaba solida, implacable, estaba pensativa, enamorada;
Estaba aislada, como siempre había querido, única.

y él me enfrentó únicamente,
mi cara le fue  familiar, tanto más mi silencio;
Cuanto te tardaste me dijo, caluroso
tanto has llorado!

Deje un vacío muy grande para ser llenado,
Por eso te has sentido tan sola;
Hablamos horas y horas, el sol y yo.
Reconociéndonos, queriéndonos amándonos;
Fácilmente,  porque yo nací de él.